Haití

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HAITI La situación política y social de Haití ha sufrido un serio deterioro que ha afectado sensiblemente a la población y a la precaria libertad de expresión que se había logrado tras la salida del poder de los militares a mediados de 1994. Los periodistas y comentaristas haitianos han estado divididos desde que se restablecieron algunas normas propicias para el ejercicio de la prensa independiente en septiembre de 1994, cuando esta nación fue invadida por una fuerza multinacional de tropas norteamericanas y de las Naciones Unidas, que desplazaron a los militares, reinstauraron al presidente Aristide y allanaron el camino hacia las elecciones. La generalidad de los periodistas que se opuso al régimen militar de fuerza que dirigieron Raoul Cedras y Michel Fran~ois, y que hoy tratan de ejercer la libertad de expresión en forma independiente, han sufrido agresiones y amenazas de grupos de ex militares que mantienen una considerable fuerza e incidencia en la vida haitiana. Mas de 30 personas han sido asesinadas por razones políticas y por lo menos dos periodistas han sido heridos de bala en atentados ocurridos en los últimos meses en Haití. Varios hombres de prensa y comentaristas han sido arrestados y hay múltiples denuncias de amenazas y restricciones al libre ejercicio del periodismo. La precaria libertad de información que se había registrado a principios de año, tras la instalación en el poder del presidente René Preval, se ha resquebrajado en los últimos meses, pero hay comentaristas que ejercen su derecho de informar y emiten críticas contra las autoridades y otros sectores de la sociedad, desafiando los peligros que esto encierra. Las relaciones entre los medios informativos y la nueva fuerza policial que reemplazó el ejército han sido tirantes. Con un alto Índice de analfabetismo -el mayor del continente-la radio se mantiene en calidad del principal vehículo de información de los haitianos, habiéndose hecho populares los programas de comentarios y entrevistas en vivo que se realizan a diario. La televisión también ha aumentado su presencia en los hogares con más programas de noticias. E! escritor Maviel Deveraux salió hacia Estados Unidos y aparentemente no volverá debido a las amenazas de grupos paramilitares. Deveraux era un estrecho colaborador de la SIP. Otros hechos de preocupación en este período fueron: En mayo, pistoleros no identificados hirieron al periodista Jean-Daril Laraque, reportero de Radio Cacique, tras intervenir para evitar un enfrentamiento violento entre estudiantes de una escuela y policías. Recibió un balazo en la cintura y fue internado en el hospital universitario. En mayo, desconocidos lanzaron una bomba contra Radio Metropol, una de las principales emisoras de Haití, mientras en Cabo Haitiano varios reporteros fueron arrestados y algunos golpeados por efectivos de seguridad cuando cubrían las incidencias de una protesta contra el gobierno. En abril, la policía impidió a los periodistas asistir a una conferencia de prensa de vendedores callejeros que protestaban la prohibición oficial de ejercer su negocio en las calles del sector residencial de Petionville, en la capital, y varios reporteros fueron ultrajados, amenazados y por lo menos uno golpeado por los agentes. Muchos de los periodistas haitianos hablan sobre la situación con la condición de no ser identificados, por temor a la represión política. Así lo explicó un reportero de Radio Quisqueya a la SIP cuando se trató de obtener algunas informaciones sobre denuncias de presiones contra comentaristas independientes de la misma. Un portavoz de la presidencia de Haití dijo que el gobierno da plenas garantías al ejercicio libre del periodismo, pero que hay fuerzas "que no están bajo su control" y que se han pronunciado tradicionalmente como enemigos de la prensa libre, por lo cual es difícil encontrar interlocutores para presionar directamente por un mejoramiento en favor de la libertad de expresión y difusión del pensamiento en Haití.

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