ARUBA y ANTILLAS HOLANDESAS
Aunque en Aruba y Curazao no existen trabas legales a
la prensa, en la primera de las islas hay amenazas y situaciones
de hechos que afectan negativamente su desenvolvimiento.
Tras denuncias sobre estas amenazas, el Consejo de Ministros
prohibió a todos los departamentos de! gobierno colocar sus avisos o propaganda en tres periódicos locales: El Diario, eorant y La Prensa.
La situación se agravó cuando, en el congreso de agosto
del partido de gobierno, el MEP, el Primer Ministro Nelson
Orlando Oduber convocó a un boicot nacional contra el Diario
de Aruba, por cuanto este periódico ha denunciado presuntos
actos de corrupción en el gobierno.
Una semana después, el Consejo de Ministros inició un
juicio contra el Diario de Aruba por difamación. El caso se trató ante los tribunales civiles, preSidido por un Juez holandes, quien después de considerar los numerosos documentos de prueba presentados por el Diario d. A,uba, concluyó que no
había base para exigir una rectificación y rechazó la demanda.
Esto bastó para que los Ministros, siete en total, arremetieran
injustamente contra el poder judicial.
La única planta de televisión que existe en la isla, T.I.Aruba,
que es propiedad y a la vez monopolio del gobierno, ha lanzado una arenga de ofensas e insultos contra la prensa lfidependiente
y contra el poder judicial, también independiente.
La calumnia, la ofensa y los ataques verbales se han multiplicado, así como también las cartas de amenaza y las
llamadas telefónicas anónimas y los panfletos, contra el personal del Diario de Aruba y de otros medios.
Además, el gobierno está elaborando una ley de réplica.