CUBA

Aa
$.-
CUBA CONSIDERANDO que en Cuba no existe la libertad de prensa y expresión y el gobierno de Cuba continúa ejerciendo una férrea campaña de hostigamiento y censura contra periodistas independientes que tres periodistas están cumpliendo condena de cárcel: Bernardo Arévalo Padrón, seis años en Ariza, Cienfuegos; Lorenzo Páez Núñez, 18 meses en Kilo Cinco y Medio, Pinar del Río; Juan Carlos Recio Martínez, un año en Cooperativa de Camajuaní, Villa Clara que dos corresponsales tienen juicio pendiente: Mario Viera, que enfrenta una querella por injuria y Manuel Antonio Castellanos, acusado de desacato al gobernante Fidel Castro que la Seguridad del Estado está ejerciendo una nueva manera de acoso contra periodistas independientes mediante presión contra propietarios de inmuebles para que no les renueven contratos de alquiler o expulsen directamente a sus inquilinos sin mediar justificación alguna que continúan las agresiones contra familiares de los periodistas independientes obligando en varios casos a que éstos se vean forzados a salir del país que el gobierno permitió la reapertura de la oficina de la agencia Associated Press, lo que elevó a dos los medios estadounidenses autorizados para operar desde el país, junto a la CNN, después de que en 1969 el gobierno tomó represalias contra todos los medios y periodistas de Estados Unidos, expulsándolos del país LA ASAMBLEA GENERAL DE LA SIP RESUELVE seguir con un llamado a la comunidad internacional para protestar en cada foro internacional y que se solicite al gobierno de Cuba desistir de su campaña de hostigamiento, persecución y agresiones contra periodistas independientes solicitar al gobierno la revisión de las condenas de Bernardo Arévalo Padrón, Lorenzo Páez Núñez y Juan Carlos Recio Martínez y que la figura de distribución de "propaganda enemiga", "información falsa", o cualquier otra forma de censura criminal sea erradicada como figura penal exhortar al gobierno a que no utilice permisos de apertura de oficina de medios de comunicación estadounidenses como un método de selección discriminatoria en detrimento de otras agencias y medios que han sido ya autorizados por el gobierno de Estados Unidos a negociar su presencia en Cuba.

Compartí

0