Canadá

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CANADA Durante el año pasado, la libertad de expresión y de prensa ha sido restringida en Canadá por medidas desusadamente agresivas por parte de los tribunales y gobiernos. Los medios de comunicación están involucrados en batallas desusadamente amplias e intensas contra leyes y prácticas que inhiben la libertad de expresión en Canadá. La conciencia sobre estas leyes y prácticas, y la cooperación entre los medios de comunicación para oponerse a ellas está aumentando. La libertad de expresión y la libertad de prensa están protegidas en Canadá por una antigua tradición de derecho consuetudinario y por garantías tradicionales específicas. Sin embargo, Canadá ha heredado más de la jurisprudencia británica que de la de Estados Unidos, y muchas prácticas tradicionales, e incluso nuevas leyes, establecen límites a la libertad de expresión. 1. El gobierno de Canadá presentó este año varias nuevas leyes que restringen la libertad de expresión durante campañas electorales nacionales. Una enmienda prohíbe a cualquier persona, excepto partidos políticos inscriptos, expresar sus puntos de vista sobre temas públicos durante una campaña electoral a través de anuncios pagados o cualquier otro medio comercial (hasta un máximo de $1.000). Esto se conoce como la Ley de Terceros. Una segunda enmienda prohíbe la publicación por los medios de comunicación de ninguna información de encuestas de opinión en las 72 horas anteriores al cierre de los colegios electorales en una elección federal. Esta se conoce como la Ley de Encuestas. Otra ley electoral establece límites estrictos sobre la cantidad de tiempo de radio y televisión que cada partido puede dedicar a anuncios políticos. Los grandes partidos establecidos reciben más tiempo para anuncios en medios electrónicos que los partidos más pequeños o de nueva formación. Esto se conoce como la Ley de Anuncios. La ley federal también prohíbe la publicación de anuncios de campaña en el período de 48 horas inmediatamente anterior al día de las elecciones, o la publicación de ningún resultado o encuestas a la salida de los colegios electorales en cada uso horario. (Canadá tiene cinco y medio usos horarios). Muchos periódicos han publicado editoriales contra estas limitaciones a la libertad de expresión durante campañas electorales. Además, se han iniciado dos demandas legales. a) Un grupo privado de cabildeo, la National Citizens Coalition (Coalición Nacional Cívica), impugnó la Ley de Terceros la primavera pasada en la provincia de Alberta. El tribunal desechó la ley alegando que era una limitación irrazonable a la libertad de expresión. El gobierno de Canadá está apelando la decisión, pero la ley no se hizo cumplir durante las elecciones federales de octubre, pendiente del resultado de la apelación. b) Una alianza de periódicos -The Globe and Mail, Sto John's Evening Telegram, Winnipeg Free Press, Victoria Times-Colonisty el grupo de periódicos Southam- impugnaron la Ley de Encuestas en octubre en un tribunal de Ontario. Los periódicos en cuestión alegan que la Ley de Encuestas es una limitación irrazonable a la libertad de expresión y a la libertad de prensa. El caso será escuchado en 1994. 2. La ley federal prohíbe la importación de material obsceno (material impreso y visual) a Canadá. Sin embargo, a diferencia del material de origen nacional, el material importado está sujeto a restricciones legales por parte de agentes de la Aduana en la frontera canadiense. Muchos libros, revistas, vídeos y otros materiales son decomisados por la Aduana y se niega su entrega a detallistas o individuos. Es posible apelar estos decomisos, pero las acciones son costosas y prolongadas. Los agentes de Aduana (que efectivamente están haciendo cumplir el Código Penal) tienden a concentrarse sus acciones en ciertas clases de librerías y detallistas. International PEN (la organización internacional de escritores) ha aprobado una resolución que denuncia esta práctica, a la que se han unido numerosos periódicos canadienses. En estos momentos se está desarrollando una campaña contra la censura en la Aduana. Los tribunales canadienses gozan por ley de una amplia discreción para confirmar lo que consideran ser la debida administración de justicia al prohibir la publicación de información sobre cargos criminales, y para prohibir que se informe sobre lo que sucede en los tribunales o en juicios completos. Recientemente, las cortes inferiores en Canadá han estado ejerciendo esta discreción con cada vez más vigor, a un costo sustancial para la libertad de expresión y la libertad de prensa. En septiembre pasado, un tribunal de Quebec prohibió la publicación de conversaciones sostenidas a través de teléfonos inalámbricos entre funcionarios del gobierno, conversaciones que se habían escuchado y grabado en onda corta. Este caso fue resuelto cuando los demandantes se retiraron (aunque se ordenó al Globe and Mail presentarse a corte para explicar cómo la publicación de este material fuera de Quebec no constituyó desacato). Los periódicos presentaron demandas legales contra las prohibiciones en cada uno de los otros casos En noviembre pasado, un tribunal de Ontario prohibió a la Canadian Broadcasting Corp. la trasmisión de un drama basado en juicios ya celebrados en Newfoundland sobre la base de que podía afectar juicios futuros de naturaleza similar en Ontario. El tribunal también prohibió a los periódicos, a la vez, publicar ninguna información sobre el contenido de la trasmisión programada, incluido el hecho de que se había solicitado y emitido una prohibición contra la trasmisión. Finalmente, las prohibiciones de publicación fueron desestimadas en apelación, pero la prohibición a la trasmisión radial fue confirmada y está actualmente bajo apelación ante la Corte Suprema de Canadá. En mayo, una corte de Ontario prohibió la publicación de una declaración de cargos y los hechos relativos a un fallo condenatorio por homicidio antes de un juicio por asesinato relacionado, a pesar de la solicitud del acusado de asesinato de que no se impusiera tal prohibición. La prohibición de publicación está en proceso de apelación, pero su progreso ha sido obstaculizado por tecnicismos. El invierno pasado, un tribunal de Saskatchewan prohibió la publicación de información sobre las pruebas e identidades de testigos en un juicio por abuso infantil hasta que los juicios concluyeran. La publicatión ha sido apelada y la prohibición sustancialmente reservada. En agosto, un tribunal de New Insbruck prohibió que se informara sobre una demanda civil entre dos hermanos sobre el control de la cadena de alimentos McCain. La prohibición fue desechada cuando fue impugnada. En septiembre, un tribunal de Columbia Británica prohibió la publicación de información sobre un caso en que un hombre solicitaba una prohibición a un programa de noticias de la Canadian Broadcasting Corp., y también prohibió que se publicara noticia alguna sobre la existencia de la prohibición en cuestión. Las prohibiciones fueron desestimadas en apelación. Hasta ahora, los periódicos por lo general han acatado estos interdictos judiciales sobre la base de que se pueden apelar a través de recurso judiciales y del proceso democrático. Tribunales superiores han sido más sensibles a la necesidad de libre expresión y acceso a las cortes que los tribunales inferiores. Periódicos y otros medios de comunicación han solicitado decisiones a la Corte Suprema de Canadá que imponen más disciplina sobre los tribunales inferiores. Algunos periódicos también están haciendo campaña editorialmente en busca de cambios en las leyes federales para imponer límites más estrictos sobre la discreción de los jueces para cerrar tribunales a los medios de comunicación.

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