GUATEMALA
La autocensura y el hostigamiento contra los medios de
comunicación y sus funcionarios predominan en Guatemala
y enturbian el ejercicio de la profesión en este país, donde aún
palpita entre los periodistas el temor a la represión y el exilio.
Algunos periodistas opinan que el estado de cosas les impide
investigar casos delicados, como el crimen de la antropóloga Mima Mack, ocurrido el año pasado a manos, supuestamente, de varios militares.
Un recuento de los hechos más relevantes, ocurridos entre
marzo y setiembre de 1992, es fiel reflejo de la situación
actual, propia del oscuro pasado de las dictaduras: Acosado
por frecuentes visitas de hombres armados e insistentes amenazas
telefónicas, y tras sufrir su padre un atentado, el reportero
del matutino Prensa Libre, Néstor Femández, de 25 años,
abandonó el país el miércoles 27 de mayo junto con su familia, para exiliarse en Canadá.
Sus dificultades se remontan a fines de 1991, cuando un
grupo de periodistas fue maltratado por soldados en un viaje
al interior del país y Prensa Libre publicó la foto del oficial al mando de la tropa.
El mismo día que Hernández abandonó Guatemala las
fuerzas de seguridad golpearon y dañaron el equipo de varios
reporteros que cubrían la extradición del supuesto narcotrafican te Evelio Quiroz Dávila hacia Estados Unidos.
El 19 de junio fue atacado a balazos el periodista Ricardo
Castro, conductor del programa "Línea Directa", que se transmite por la emisora oficial del Gobierno.
El 26 de junio una serie de hostigamientos dirigidos contra
medios y periodistas pareció recrudecer el período de crisis
en el periodismo del país. Tales muestras de intolerancia
sirvieron de soporte para una contundente denuncia nacional
e internacional acerca de las limitaciones de la prensa en Guatemala.
El propio embajador de Estados Unidos, Thomas Stroock, inquirió la posibilidad de que hubiera presiones gubernamentales
sobre un programa televisivo.
"Ha habido presiones para que cierre "libre Encuentro" y
amenazas de muerte que provienen de la Guardia Presidencial",
afirmó el periodista Dionisia Gutiérrez, quien se consideró
víctima de una campaña oficialista tendiente a lograr la
desaparición de su programa, que se difunde los domingos por
canal 13 de televisión.