- En primer lugar, hemos aprendido la importancia de contar con un sólido conjunto de principios periodísticos y valores y el atenernos a ellos.
- En segundo lugar, que la larga historia de la AP en la defensa vigorosa y exitosa de la Primera Enmienda y en oponerse a las extralimitaciones del gobierno, y apoyar a quienes lo hacen, significó que nos tomaran en serio. El Departamento de Justicia sabía que no íbamos a echar marcha atrás y que no nos íbamos a conformar guardando silencio.
- Y aprendimos cómo nuestro historial periodístico de precisión, objetividad, de ser justos nos ayudó al momento de hacer un llamado para que el gobierno rindiera cuenta de sus acciones y su transparencia. Nuestra independencia, no tener ninguna afiliación con el gobierno, no tener ningún punto de vista político, y que nuestro centro de atención único sea las noticias, significó que tuviéramos ganados muchos partidarios. Nuestra propia apertura y transparencia reflejaban lo que le estábamos pidiendo al gobierno.



