DISCURSO DE DESPEDIDA DE JULIO E. MUÑOZ

Aa
$.-
Qué alegría, qué nostalgia y qué satisfacción siento hoy, queridos amigos, cuando me despido de la SIP después de 32 años. Siento ALEGRÍA, porque fue un viaje placentero, lleno de experiencias inolvidables que me permitieron conocer a personas extraordinarias. Siento NOSTALGIA porque finalizo una labor que me inspiró por gran parte de mi vida y -- junto a ello--  dejo a muchos amigos que compartieron conmigo esos  ideales que generan la pasión de luchar por la libertad de prensa Y siento SATISFACCIÓN, porque tuve la buena fortuna y el privilegio de vivir los mejores años de la SIP, cuando creció desde ser un organismo con recursos y programas modestos hasta llegar a ser lo que hoy es la SIP, una institución reconocida y respetada en todo el mundo. En este crecimiento el apoyo de las fundaciones norteamericanas fue esencial. Qué coincidencia el ver el nombre Jules Dubois en nuestro edificio No sé si ustedes saben que yo fui a estudiar mi doctorado a los Estados Unidos con  la beca de la SIP que lleva su nombre. Nunca conocí a Jules Dubois pero si investigué mucho sobre su vida y su vínculo con la SIP. Por eso elegí dedicar estas palabras a ese hombre que fue uno de nuestros grandes héroes. -Supe que durante 15 años fue un presidente ejemplar de nuestra comisión de libertad de prensa -Que fue el más implacable defensor de la libertad de prensa y expresión -Que se enfrentó con firmeza a los presidentes y a los dictadores de aquella época que amenazaban las  libertades ciudadanas -y que murió en Bogotá precisamente cuando cumplía una misión de la SIP en ese país.  Jules Dubois tenía entonces solo 56 años de edad, pero ya había dejado un legado imborrable en la historia de nuestra institución. Hoy el edificio que lleva su nombre también es un símbolo del progreso que ha tenido la SIP Cuando llegué, en marzo de 1982, como Director del Centro Técnico, hoy Instituto de Prensa, este tenía poco menos de 30 mil dólares, lo entregué 12 años más tarde con cerca de 700 mil dólares. Al asumir la dirección ejecutiva hace 20 años se fijaron metas que se han cumplido cabalmente hasta el día de hoy. Entonces tuve una cálida acogida de hombres como Lee Hills, Horacio Aguirre, Germán Ornes, y George Beebe, a quienes hoy recuerdo como los grandes colosos de la SIP. De ellos recibí las ideas que implementé celosamente. En el año 1994 la SIP disponía de un balance que llegaba a casi dos millones de dólares.  Hoy, ya lo escucharon: aunque no han sido buenos tiempos, tenemos un edificio y más del doble en reservas. Pero al margen de la estabilidad financiera, el mayor logro de la SIP ha sido el crecimiento de su estatura institucional en todo el mundo. Estrechamos lazos con otras organizaciones: Comité Mundial de Libertad de Prensa, UNESCO, International Press Institute; Los invito a que pasen por la exposición que hemos montado aquí afuera y vean todo lo que se ha hecho en las últimas tres décadas: Conferencias Hemisféricas, seminarios, misiones en distintos países, firmas de Chapultepec… Hoy también es un día de reconocimientos. Quiero recordar especialmente a quienes nos  han dejado y quienes tuvieron un rol fundamental en el crecimiento de la SIP durante mis años como Director Ejecutivo:   George Beebe, Bob Brown, Lee Hills, Manuel Jiménez, Germán Ornes, John Watkins, por sólo nombrar a unos pocos. Respecto al futuro Este presenta muchos desafíos para la continuidad de la SIP. Sin embargo, a pesar de todos los estudios y consultorías que hemos pagado para que nos digan qué tenemos que hacer, siempre llegamos a las mismas conclusiones: La fuerza de la SIP radica en sus socios y en la dedicación y compromiso que ellos tengan con nuestros principios básicos. Pero el honor obliga y junto con aceptar un cargo tenemos que asumir la obligación  que este exige. No cabe la menor duda, de que debemos aumentar nuestra membresía y enfocarnos especialmente en los Estados Unidos, Brasil y Canadá. Los estudios que realizamos todos los años, nos indican que el futuro nos lleva a un mundo digital, donde tanto el contenido de noticias como el de la publicidad será difundido en multi- plataformas (laptops, celulares, tablets). El crecimiento de este sector es exponencial, pero también nos indica que la protección de la libertad de prensa debe extenderse a los medios digitales. La fuerte competencia nos obliga a seguir creciendo y nunca achicarnos. Para terminar, quiero agradecer al personal de la SIP, quienes hacen posible que día a día vayamos cumpliendo con nuestras metas y la implementación de nuestros programas. Son todos profesionales comprometidos con los ideales de la SIP y son un ejemplo de esfuerzo y dedicación. La receta es sencilla: Funcionamos como un equipo donde todos sumamos. También quiero agradecer a quienes han dado tanto por la SIP: I cannot forget today the courage of Bob Cox, the fantastic friendship of Oliver Clarke and Jorge Fascetto, and the incredible human side of Bruce Brugmann. I also have to mention Bob Rivard, an outstanding chairman of the Freedom of the Press Committee, who shared his precious time to support our values in the most unselfish way. Thank you very much to everybody. I am ready to start new challenges and I wish IAPA and all of you the very best. Dios bendiga a la SIP! SO LONG FAREWELL AUF WIEDERSEN GOODBYE

Compartí

0