Inauguración - Palabras de María Elvira Domínguez

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Reunión de Medio Año, 29 al 31 de marzo de 2019, Cartagena, Colombia
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Palabras de María Elvira Domínguez, presidenta de la SIP

Ceremonia de Apertura Oficial

Reunión de Medio Año de la SIP, Cartagena, Colombia

29 de marzo de 2019, auditorio piso 8

Señor presidente de la República de Colombia, Iván Duque Márquez, señor Alcalde de Cartagena de Indias, Pedrito Pereira, señor Gobernador del Departamento de Bolivar, Dumek Turbay, señor Carlos Julio Ardila, de la organización Ardila Lulle, Grupo RCN Y NTN24, señor Christopher Barnes, primer vicepresidente de la SIP, señor José Roberto Dutriz, Presidente del Comité Ejecutivo de la SIP, señor Juan Pablo Illanes, Tesorero de la SIP, señora Claudia Gurisatti, Presidenta del Comité Anfitrión de esta reunión de medio año de la SIP. Colegas de los medios, amigas y amigos.

Muchas gracias por venir a nuestra querida Cartagena, siguiendo esa convicción por abrazar y defender la libertad de prensa, valor que a todos nos mueve y causa desvelo, el que por 75 años venimos defendiendo y promoviendo a través de nuestra institución.

Estamos convencidos que sin esa libertad no se puede construir democracia ni alcanzar el bien común.

Pese a todos los problemas que enfrentamos hoy, quiero que en esta reunión tengamos el espíritu en alto para celebrar el 25 aniversario de la Declaración de Chapultepec. Es nuestro deber honrar este documento fundamental y a sus creadores, lo que nos permite enfocar mejor nuestro compromiso y plantear a los gobiernos y a la sociedad los correctivos necesarios para que se respeten las libertades y los derechos civiles.

Nuestra misión es que cada ciudadano, en cualquier rincón de nuestro hemisferio, tenga la posibilidad de vivir en y con libertad o, al menos, estar consciente que sin libertad la vida es traumática y en muchas ocasiones peligra.

Cuando la SIP creó y abrazó la Declaración de Chapultepec, el mundo y las comunicaciones eran diferentes. Los gobiernos autoritarios y los flagelos del crimen organizado y las mafias también existían. Ahora, a esos grandes peligros que desafiaban a nuestra profesión se les han sumado otros propios de nuestra industria que hace 25 años no avizorábamos.

Vivimos en una época en la que las tecnologías y los nuevos actores del amplio mundo de las comunicaciones han provocado un fuerte remezón. Todos, medios tradicionales y digitales, seguimos medio aturdidos, buscando el mejor camino para sostener nuestras empresas, a sabiendas de que la salud económica de un medio es fundamental para preservar la independencia y para hacer buen periodismo, elemento esencial para facilitar a la sociedad la construcción de la democracia que todos aspiramos a disfrutar.

La crisis por la que atraviesa nuestra industria es compleja, devastadora en muchos casos. Y se agrava con la asfixia económica que ejercitan regímenes como los de Nicolás Maduro, Daniel Ortega, Miguel Díaz-Canel y Evo Morales.

En la mayoría de los informes de libertad de prensa que escucharán mañana, desde el de Canadá al de Argentina, del de Estados Unidos al de Jamaica o de Colombia al de Ecuador, advertirán que la crisis económica que atraviesan los medios es general, profunda y de difícil resolución. En algunos países ya se han lograron y en otros aún se buscan exenciones y alivios impositivos, lo que antes se consideraba privilegios. Ahora mejor que nunca, se comprende la vital importancia que tiene en la sociedad la existencia de medios de comunicación saludables.

Esta nueva interpretación cala muy hondo desde que se comprendió que las redes sociales o las grandes plataformas digitales a través de las cuales se distribuye la información, muchas veces sin filtros ni rigurosidad o cargadas de intenciones para diseminar desinformación o noticias falsas, no suplantan el papel vital del Periodismo libre.

Sin lugar a dudas creemos y estamos convencidos que las redes sociales y la comunicación más horizontal y ciudadana, tienen el potencial de traer avances para la humanidad. Pero esa siempre será una tarea complementaria al Periodismo profesional, que nunca podrá ser desbancado como vaticinaban algunos.

En este nuevo contexto... nos encontramos ante una disyuntiva: por un lado, sabemos que los medios y periodistas independientes somos indispensables en la construcción social y democrática; por el otro, perdemos espacios ante el poder de los grandes intermediarios tecnológicos, nuestras audiencias se tornan esquivas, y nuestras penurias administrativas obligan a reducir nuestras operaciones. Y comienza la lucha por mantener nuestra calidad informativa.

Y para completar, algunos líderes que deberían defender la libertad de prensa, se empecinan en campañas de desprestigio para calificarnos de "enemigos del pueblo", "opositores" o "burgueses imperialistas", con la intención de desviar la atención de los problemas importantes y restarnos credibilidad.

Los informes de mañana serán prolíficos en todo ese tipo de calificativos, lo escucharán en el informe de EE.UU., Brasil y México. Notaremos además que los problemas de hace 25 años sólo tienen nombres distintos, pero en esencia son los mismos de hoy.

Se pasó del derecho de rectificación al derecho al olvido, del derecho a la intimidad al derecho sobre los datos personales o del sensacionalismo y la propaganda al auge de las noticias falsas.

La inmensa confusión sobre las libertades en la era digital nos ha obligado a responder como institución. Hemos construido la Declaración de Salta, la que con el liderazgo de mi antecesor, Gustavo Mohme, fue aprobada en octubre pasado en el marco de nuestra Asamblea General, y que complementa los principios de la Declaración de Chapultepec en el nuevo contexto digital. El documento establece derechos y responsabilidades para ciudadanos, gobiernos, jueces, periodistas, medios e intermediarios tecnológicos.

Pide a los gobiernos no apresurarse con regulaciones que borren de un plumazo los espacios de libertad de expresión que se han logrado en las últimas décadas. Y pide a medios e intermediarios que sigan buscando los caminos para que no haya ganadores y perdedores, pensando siempre y ante todo en el beneficio de nuestras sociedades.

Quiero que en esta reunión descubramos los hechos concretos que demuestran que nuestra institución hace una diferencia en el mundo en que vivimos. Quiero resaltar el gran significado que tiene el acto de reparación a favor del periodista colombiano asesinado en 1998, Nelson Carvajal, y sus 18 familiares que hoy nos honran con su presencia. Este acto representa la influencia, el esfuerzo y la perseverancia de nuestra institución en hechos concretos y cómo la Declaración de Chapultepec, y su cuarto artículo, nos ha obligado a trabajar por la libertad de prensa, por el derecho a la vida y el derecho a la justicia.

Hace pocas semanas tuve el privilegio de viajar a Ecuador al acto en el que el presidente Lenín Moreno firmó la Declaración de Chapultepec. Les aseguro que no fue un acto simbólico, sino un compromiso de alguien que ha sabido escuchar a la SIP para acabar con la política represiva que padecieron por más de 10 años los periodistas y medios a manos de su antecesor. La reforma de la Ley de Comunicación, que fue usada como espada y mordaza en contra de la libertad de prensa, es ya un logro en sí misma.

En estos meses hemos luchado sin pausa contra regímenes represivos como los de Cuba y Venezuela, y especialmente por el de Nicaragua, situación sobre la que asumimos el compromiso cuando visitamos Managua en agosto pasado. Estuvimos a principios de este mes en Washington insistiendo en reclamar más esfuerzos del mundo libre que ayuden a los nicaragüenses a recuperar la democracia.

De ahí se desprendieron acciones que implementaremos, entre ellas la de seguir denunciando al régimen de Ortega ante la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas como lo haremos en las próximas semanas.

Tengo el placer de anunciarles que estamos concretando un viejo anhelo de la SIP. En octubre próximo cuando celebremos nuestro 75 aniversario en la asamblea de Miami, presentaremos los resultados del Índice de Chapultepec, herramienta que ya estamos trabajando con la Universidad Andrés Bello de Venezuela.

El nuevo índice será fundamental para detectar, revelar y denunciar todas las iniciativas y aspectos legales y judiciales que afectan la libertad de prensa, así como para continuar nuestro trabajo por más justicia y combatir la impunidad.

Amigos y colegas, todos sabemos que la Declaración de Chapultepec tiene vida propia, ha inspirado a otras declaraciones y es la mejor herramienta para defender y promover la libertad de prensa y de información.

Quiero que la misma validez y relevancia la empiece a tener la Declaración de Salta. Por ello estamos por comenzar una tarea de promoción y educación sobre sus valores y principios en la era digital. Ya la hemos enviado a gobiernos, incluso a la Corte Constitucional de Colombia cuando sus magistrados elevaron una consulta sobre libertad de expresión en las redes sociales.

Para esta campaña de socialización de la Declaración de Salta necesitamos de todos ustedes, de los medios y las organizaciones de prensa presentes como AMI de Colombia, ADEPA de Argentina, AEDEP y Fundamedios de Ecuador, ANP de Bolivia y los Consejos de la Prensa de Panamá y de Perú. Necesitamos que nos apoyen con espacios en sus medios y en sus plataformas digitales y con iniciativas para promulgar, promover y lograr el impacto que merece y requiere esta Declaración hemisférica.

Las declaraciones de Salta y de Chapultepec son una sola, contienen los principios por los que vivimos, los que hacen grande a esta institución y al Periodismo. Por ello es nuestro deber mantenerlos en alto y siempre presentes.

Y que mejor que en la celebración del 25 Aniversario de la Declaración de Chapultepec, hoy, y aquí en Cartagena, el Presidente Iván Duque Márquez suscribirá la misma, sellando su compromiso con los principios de la libertad de prensa y de información. Gracias Presidente Duque.

Y muchas gracias a todos ustedes por su presencia en esta reunión con la cual rendimos homenaje y respaldo a nuestras libertades y a la democracia.

Bienvenidos!

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