María Elvira Domínguez - Acto público de reconocimiento caso Carvajal

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Reunión de Medio Año, 29 al 31 de marzo de 2019, Cartagena, Colombia
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Acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional

Caso de Nelson Carvajal Carvajal

Palabras de la presidenta de la SIP, María Elvira Domínguez

Viernes 29 de marzo de 2019, 11:15 a.m. – 12:45 p.m.

Señora Adriana Mejía Hernández, vice Canciller de Colombia para Asuntos Multilaterales; señor Francisco Barbosa, consejero presidencial para los Derechos Humanos de Colombia; señor Kerry Kennedy, presidenta del Robert F. Kennedy Human Rights, Washington, D.C.; señor Edison Lanza, relator especial para la Libertad de Expresión de la CIDH: y querida Miriam, hermana de Nelson, y en tu nombre un saludo caluroso a toda la familia de Nelson Carvajal.

Hay una frase que define a Nelson Carvajal Carvajal, a quien hoy en este acto evocamos y por quien seguimos exigiendo justicia: "Más vale morir con dignidad que vivir arrodillado ante los corruptos".

Justamente Nelson fue asesinado por denunciar a los corruptos en una ciudad pequeña como Pitalito, donde los periodistas y también los políticos, jueces y la población, eran vulnerables a la corrupción y al crimen organizado.

Como buen periodista Nelson buscaba la verdad y la igualdad de todos ante la justicia y por ello, por ser un hombre probo, un periodista investigativo que denunciaba lo que otros callaban, perdió su vida.

Y, aunque él jamás lo hubiese querido, su búsqueda por la verdad fue también la condena contra sus familiares, todos aquí reunidos, quienes sufrieron amenazas, persecución y hasta nueve de ustedes, debieron exiliarse en el extranjero, diluyéndose como familia y abandonando su patrimonio, su patria y sus amigos. O, como su madre, Ana Francisca Carvajal y su padre, Jairo Carvajal Cabrera, aquí presentes, que sufrieron todos estos años no solo el dolor de la muerte de su hijo, sino también con ese obligado silencio a no poder pedir justicia para no seguir poniendo en riesgo a toda su familia. Para ellos pido un aplauso solidario y respetuoso.

Sabemos nosotros en la SIP lo que significa este dolor y el silencio. Están aquí periodistas como Raúl Kraiselburd, Cristiana y Carlos Fernando Chamorro; familiares de Guillermo Cano, que han sufrido en carne propia la pérdida de sus padres o hijos ante la violencia de las mafias que cobardemente matan a los periodistas para acallar sus voces, sus denuncias, tal como sucedió con Nelson. Ese dolor también lo conocemos en mi diario El País, cuando las mafias asesinaron a nuestro Editor de Opinión, Gerardo Bedoya. Pocos medios colombianos son los que están exentos de este tipo de tragedias.

Hoy celebramos que el gobierno del presidente Iván Duque haya asumido la responsabilidad que le corresponde al Estado como lo ha remarcado en su sentencia la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Estoy segura que este espacio de justicia, ayudará a sus padres Ana Francisca y Jairo; a sus hijas Paola Andrea, María Alejandra y Yaneth Cristina; a sus hermanas y hermanos Luz Eny, Saúl, Gloria Mercedes, Ruth Dary, Fernando Augusto, Judith y Miriam; sus sobrinos Cristhian Camilo y César Augusto, así como a los demás familiares que hoy nos acompañan, a cerrar en parte las heridas causadas por la ausencia de Nelson.

Quiero agradecer también a los presidentes de la SIP que me antecedieron y pusieron énfasis en que, dentro de la lucha por la libertad de prensa, siempre el derecho a la vida y del acceso a la justicia fuera una prioridad para nuestra organización. Hay presidentes aquí como Dave Lawrence, Enrique Santos Calderón, Raúl Kraiselburd, Danilo Arbilla, Gonzalo Marroquín y Gustavo Mohme, entre otros líderes que dedicaron mucho de su trabajo a la lucha contra la impunidad y la violencia contra periodistas como norte de nuestra misión.

Quiero mencionar que para este trabajo de la SIP siempre contamos con el respaldo generoso de la Fundación Knight y, en especial, de Alberto Ibargüen, en su función dentro de la SIP y luego como líder de esa Fundación. Deseo agradecer también a Diana Calderon y a otros periodistas de nuestra Unidad de Respuesta Rápida del proyecto Contra la Impunidad, que nos apoyaron en las primeras tareas de investigación para dar vida al caso de Nelson y de otros periodistas asesinados.

Expresamos nuestra especial gratitud a las hermanas de Nelson, Miriam y Judith, quienes, pese a todas las amenazas, tuvieron la valentía y el coraje para mantener la llama y la memoria de su hermano en la búsqueda de justicia.

También agradecemos a Edison Lanza y a los relatores que le antecedieron, así como a los comisionados de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y a los magistrados de la Corte Interamericana, por comprender el calvario sufrido por esta familia y por sus informes y sentencia que ayudan a crear antecedentes jurídicos para que las familias de otros periodistas asesinados también tengan esperanza de justicia.

Finalmente, nuestro agradecimiento a la gran labor del grupo Robert F. Kennedy Human Rights con la dirección de Kerry Kennedy y de la abogada Angelita Baeyens, que ha tenido una pericia magistral en el proceso del litigio para que esta causa de Nelson haya sido sentenciada por la Corte y hoy el gobierno esté reparando las ineficiencias del pasado.

Decenas y decenas de personas hemos estado involucrados en esta tarea por encontrar justicia para Nelson y su familia. Ha sido una gesta larga, dura, con muchas frustraciones, pero hoy creo que todos podemos estar satisfechos de que el caso de un periodista de Pitalito, Colombia, esté ahora proyectando principios de nivel universal que podrán aplicarse a otros casos.

Nuestro abrazo fuerte a todos ustedes, los familiares, y que nuestra solidaridad les de la paz y el sosiego que merecen.

Muchas gracias.

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