Honduras

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HONDURAS La recurrente percepción ciudadana, manifestada en reuniones o en los mismos medios, advierte que el gobierno manipula a la mayoría de los medios de comunicación y a los periodistas. Los casos más vergonzosos contra la libertad de expresión en este período siguen en poder de los tribunales de justicia. Dos procesos han involucrado a magistrados de la Corte de Apelaciones de San Pedro Sula y denunciados por periodistas de Diario La Prensa, contra quienes continúan sendas querellas totalmente injustificadas. Los periodistas afectados son los reporteros Arnulfo Aguilar y Serapio Umanzor. Recientemente dejó de publicarse el diario El Nuevo Día, que ya había cumplido su quinto aniversario. Sus accionistas mayoritarios acusaron a “instituciones oficiales” y al propio Colegio de Periodistas de Honduras, CPH, de haber perpetrado el golpe de gracia que obligó a su cierre, al encausar a su gerente general por trabajar en el país sin licencia y ejercer malos tratos contra su personal. El cierre del diario, que pertenece al grupo Hollinger, dejó sin trabajo a 130 personas, entre periodistas, fotógrafos, impresores y personal administrativo. Periodistas que cubren la fuente policial hicieron pública su protesta en contra de la nueva Jefa de Policía, Coralia Rivera de Coca, quien ha impuesto medidas para que no se divulguen informaciones que tienen relación con implicados en actividades delictivas. En represalia por esas denuncias, la jefe policial procedió a retirar el resguardo de seguridad que ya había acordado para proteger a distribuidores de diarios impresos en Tegucigalpa. En este período también hubo denuncias de los periodistas que cubren la fuente judicial, donde se ha impuesto una mordaza para impedir la labor informativa. De acuerdo a los periodistas, esa medida obedece a órdenes del propio presidente de la Suprema Corte, abogado Armando Avila. El corresponsal del diario Tiempo en La Lima, costa norte del país, Arnulfo Canales, fue procesado por el alcalde de esa ciudad luego de haberse publicado artículos que señalaban irregularidades en la entrega de ayuda a damnificados del huracán Mitch. Pese a que el sector empresarial constató la denuncia y se ha solidarizado con Canales, el procesado ha seguido en los tribunales de justicia. Periodistas del diario El Heraldo han mostrado su molestia por la constante “persecución” del actual gobierno, que ven en sus publicaciones una “campaña tendenciosa” contra el actual régimen. El último caso se dio con la publicación de una nota que denunciaba aumentos exorbitantes en el estatal Fondo Hondureño de Inversión Social, FHIS, información que pese a salir publicada en dos diarios nacionales, sólo mereció una aclaración de parte del gobierno para El Heraldo, acusándole de dar cabida a “reportajes dañinos y tendenciosos”. La situación es derivada, según los editores de El Heraldo, a la “intolerancia estatal a la crítica”. El periodista Allan Montenegro perdió un ojo al recibir un culatazo de parte de un grupo de policías que le habían detenido en medio de un operativo en Tegucigalpa, cuando regresaba de una reunión.

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