CONSIDERANDO
que la represión del periodismo independiente en Cuba quedó de manifiesto una vez más a raíz de la presentación del Proyecto Varela, que pretendía la celebración de un plebiscito democrático amparado en la legislación vigente
CONSIDERANDO
que, a raíz de ese proyecto, el gobierno de Cuba convocó a un plebiscito de emergencia, destinado a incorporar en la Constitución un texto para declarar el socialismo irrevocable y los medios de comunicación oficiales desencadenaron una intensa campaña propagandística a favor de esa alternativa, mientras el gobierno impidió toda posibilidad de informar sobre el Proyecto Varela
CONSIDERANDO
que los periodistas independientes Bernardo Arévalo Padrón, Léxter Téllez Castro, Carlos Brizuela y Carlos Alberto Domínguez permanecen encarcelados, y muchos otros son blanco de hostigamiento sistemático mediante registros, llamadas de intimidación, detenciones temporales, advertencias, multas y expulsiones forzosas de los lugares adonde acuden para realizar su trabajo profesional
CONSIDERANDO
que el gobierno cubano impide a los periodistas independientes viajar al extranjero para obtener capacitación e intercambiar libremente opiniones e ideas y también les niega el acceso a los instrumentos necesarios para difundir sus informaciones, ideas y opiniones dentro y fuera de la isla
CONSIDERANDO
que los Principios 4, 5 y 10 de la Declaración de Chapultepec declaran que el asesinato, el terrorismo, el secuestro, las presiones, la intimidación, la prisión injusta de los periodistas, la destrucción material de los medios de comunicación, la violencia de cualquier tipo y la impunidad de los agresores, coartan severamente la libertad de expresión y de prensa. Estos actos deben ser investigados con prontitud y sancionados con severidad, que la censura previa, las restricciones a la circulación de los medios o a la divulgación de sus mensajes, la imposición arbitraria de información, la creación de obstáculos al libre flujo informativo y las limitaciones al libre ejercicio y movilización de los periodistas, se oponen directamente a la libertad de prensa y que ningún medio de comunicación o periodista debe ser sancionado por difundir la verdad o formular críticas o denuncias contra el poder público
LA ASAMBLEA GENERAL DE LA SIP RESUELVE
condenar la violación del derecho del pueblo cubano a obtener información sobre asuntos que le conciernen y protestar por la conducta abiertamente propagandística de los medios de comunicación oficiales
exigir la liberación de los periodistas independientes encarcelados y el cese de los actos de hostigamiento contra sus colegas
exigir que a los periodistas independientes de Cuba se les permita acceso a los instrumentos necesarios para la difusión de ideas, opiniones e informaciones en el ámbito nacional y en el extranjero, así como la posibilidad de viajar a otros países sin ninguna restricción gubernamental
exigir el ejercicio libre e irrestricto del periodismo independiente en Cuba.