En medio de un terremoto y un brote de cólera, la prensa haitiana ha luchado contra viento y marea tanto en su reconstrucción como en la difusión de información vital humanitaria a cientos de miles de personas que continúan luchando en las poblaciones de tiendas de campaña dentro y fuera de la capital.
Desde junio, la Asociación de Periodistas de Haití (AJH) ha trabajado en estrecha colaboración con el departamento de protección civil del gobierno haitiano para capacitar a periodistas en más de una docena de ciudades de todo el país a fin de informar más rápida y eficientemente sobre las cuestiones humanitarias.
Los programas de radio especializados en las medidas de higiene y protección, la colaboración estrecha entre los medios de comunicación y las organizaciones humanitarias internacionales y redes de más de 250 periodistas en los diez departamentos de Haití, han ayudado a minimizar la propagación de enfermedades y proteger a las personas en mayor riesgo.
Pero los desafíos de días pasados, cuando los medios de comunicación haitianos estaban plagados de informaciones sobre el crimen organizado y la guerra de pandillas, han resurgido una vez más.
Hace apenas dos semanas, hombres armados dispararon y robaron un autobús que transportaba a los periodistas que cubrían la campaña de un candidato a la presidencia de Haití, mataron al conductor e hirieron a un reportero. El autobús transportaba a siete periodistas haitianos a un acto de campaña del candidato Jacques Edouard Alexis, un ex vicepresidente destituido, que es considerado fuerte contendiente en las elecciones del 28 de noviembre.
Y si bien las elecciones siguen ocupando un lugar inferior en el tótem de los riesgos y prioridades humanitarias, sigue siendo clave un cuerpo de medios de comunicación proactivos, dispuesto a informar de manera profunda y contundente, para garantizar que el destino de miles de millones de dólares, todavía pendientes de un hilo en todo el proceso de reconstrucción, no queden soslayados en el tira y afloja electoral para encontrar a un nuevo líder.
Con el fin de preparar a los periodistas de Haití para las elecciones, la AJH llevó a cabo, del 29 al 31 de octubre, un entrenamiento para más de 70 periodistas procedentes de diversos municipios que cubren el noroeste del país, así como la capital.
Joseph Guyler Delva, corresponsal de la BBC y Reuters en la capital Port-au-Prince, y presidente de un comité para promover la investigación y el enjuiciamiento de casos relacionados con el asesinato de periodistas, fue amenazado por miembros de pandillas. Muchos periodistas haitianos trabajan por poco o ningún dinero y el terremoto de enero no ha hecho sino empeorar la situación. Decenas de periodistas perdieron sus casas o las de sus familiares, y posteriormente muchos perdieron sus puestos de trabajo. Muchos periodistas se han visto obligados a trabajar para el gobierno.
Antes del terremoto, la situación había mejorado de manera lenta pero constante, y se habían realizado esfuerzos para hacer frente a los asesinatos de periodistas y los problemas relacionados con la impunidad.
La Comisión Independiente de Apoyo a las Investigaciones de los Asesinatos de Periodistas se puso en marcha en el 2008 por el presidente y el grupo de libertad de prensa local, S.O.S. Journalistes, para ayudar en la investigación y el enjuiciamiento de los asesinos de periodistas en los últimos años.
El año pasado el juez Fritzner Fils-Aime, a cargo de la investigación del asesinato en el 2000 del periodista radial Jean Dominique, fue suspendido por graves actos de corrupción. Dos funcionarios de la justicia relacionados con el caso también fueron suspendidos por razones similares. Fils-Aime era el sexto juez que dirigía la investigación del asesinato de Dominique.