El nuevo gobierno que asumió en setiembre acusa a ciertos medios de parcialidad, ser comprados por el Gobierno anterior (actualmente los opositores) y amenaza con imponer leyes para regular contenidos en la llamada "Ley de Medios". El nuevo gobierno, bajo el mando de la primera dama E. Wever-Croes como primera ministra de la isla, ha expresado su preocupación en algunas ruedas de prensa sobre publicaciones donde se filtró información, a las que califica como "noticias falsas". Seguidores del gobierno, realizaron campañas por radio y redes sociales para que casas comerciales y público en general boicoteen a los medios.



